viernes, 28 de mayo de 2010
martes, 18 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
Texto escrito para Victoria Rodríguez Cruz
Instantes
Estos son los poemas nunca escritos,
momentos que no han llegado a suceder.
Una bolsa que se eleva al cielo,
por el viento o por inercia,
sin miedo a un frívolo guión,
sin plateamientos ni nudos
que amarren el suave levitar
en el que quiero conservar mis vivencias.
No pretendo detener el tiempo
ni huir de las voces que construyen mis recuerdos.
Busco incansable aquel instante
que irreversiblemente el
tiempo ha deteriorado,
Egoísta aquel que quiso arrebatarme a mis seres queridos,
borrándoles la voz y el rostro.
El tiempo ha difuminado mi patrimonio emocional,
rasgando tal vez, mis íntimas vivencias cual muñeco roto y desvaído.
En un intento de refrescar mi imaginario he decidido
congelar literalmente todo lo que nunca podré perder: lo humano , los míos.
--
Pablo Rodríguez
lunes, 26 de abril de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
domingo, 14 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
Josefa
Me pregunté cuantas horas habías pasado sola
cómo te levantabas todos los días sabiendo que ya murió a quien tú amabas.
Como quema la angustia en el estómago
y el martirio de la deliria golpea en tu cabeza.
Dime cómo, aún así moriste plácida y sonriendo.
Dímelo.
cómo te levantabas todos los días sabiendo que ya murió a quien tú amabas.
Como quema la angustia en el estómago
y el martirio de la deliria golpea en tu cabeza.
Dime cómo, aún así moriste plácida y sonriendo.
Dímelo.
Hoy llorábamos los dos,
abrazados en las colinas de Gibralfaro
todo, era distinto.
El cielo rompió, como lápiz cuando
rabioso el niño contra el pupitre se aferra.
Nada ni nadie rompía su lápiz con tanta rabia
como nosotros lo hicimos, aquella noche.
Aferrados a la vida como si esta
acaso algún problema existencial nos causase...
abrazados en las colinas de Gibralfaro
todo, era distinto.
El cielo rompió, como lápiz cuando
rabioso el niño contra el pupitre se aferra.
Nada ni nadie rompía su lápiz con tanta rabia
como nosotros lo hicimos, aquella noche.
Aferrados a la vida como si esta
acaso algún problema existencial nos causase...
martes, 2 de marzo de 2010
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